Niños del siglo XXI: amabilidad y empatía
La amabilidad implica acción, intención y empatía hacia otra persona. Sobre todo, el deseo de ser amable con los demás es, en esencia, un comportamiento aprendido. Los niños aprenden a ser amables al estar expuestos a personas que muestran un comportamiento amable. Por lo tanto, los padres y cuidadores que desean que los niños adopten la amabilidad como un rasgo de carácter deben fomentar este comportamiento con sus propias acciones.
Amabilidad
La amabilidad sube a un autobús
La amabilidad se mantiene de pie para que puedas sentarte.
La amabilidad desenvuelve un sándwich y te da la mitad más grande. —Irene Latham
La amabilidad implica inclusión. Mientras los niños vean a las personas de forma diferente a ellos, como "otros", y menos aún, la exclusión se convertirá en una experiencia dolorosa para muchos. Ningún padre o cuidador quiere ser el blanco de la discriminación y escuchar que su hijo fue excluido, o viceversa. Por lo tanto, los niños necesitan aceptar que todos son seres humanos, sin importar sus diferencias.
“Si no tenemos paz, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos unos a otros.” —Madre Teresa
Los niños tienen múltiples plataformas para practicar actos de bondad. Esto puede ocurrir tanto en el mundo virtual como en la interacción presencial. Aquí tienes una lista de recursos que fomentan la bondad al interactuar con los demás.