Cómo hablar con amigos y familiares que comparten información errónea

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Family discussion

Todos hemos recibido información errónea de familiares y amigos en algún momento, pero a veces es difícil distinguir si algo es falso o verdadero. Y cuando sabemos que la información es falsa, ¿cómo hablamos con nuestros familiares y amigos al respecto? ¿O cómo podemos verificar su veracidad? Hay muchas organizaciones que trabajan para educar a la gente sobre la desinformación. Entre estas organizaciones se encuentra PEN America: La Libertad para Escribir. Tuve la oportunidad de entrevistar a Nora Benavidez, directora de los Programas de Libre Expresión de EE. UU., y a Hannah Waltz, coordinadora de capacitación en alfabetización mediática de PEN America, sobre este importante tema.


¿Por qué es tan importante educar a la gente sobre la desinformación?

Es muy difícil abordar la amenaza de la desinformación si aún no se comprende su prevalencia real o cómo afecta a la sociedad. Por eso, siempre comenzamos nuestros talleres de alfabetización mediática explicando por qué y cómo consideramos la desinformación una amenaza para nuestra democracia, y por qué debería importarle al público. También diría que es importante distinguir entre desinformación y desinformación: la desinformación es contenido falso que se comparte sin intención de causar daño; tal vez tu madre publicó algo en su muro de Facebook para difundir información útil a sus seguidores. Pero, en realidad, el contenido que publicó fue creado originalmente como desinformación, contenido falso creado intencionalmente para engañar y causar daño. Por naturaleza, la desinformación y la información errónea están diseñadas para engañar a la gente, por lo que cuando aparece en tu muro, no será necesariamente inmediatamente reconocible. Ser consciente de la existencia generalizada de la desinformación es el primer paso; comprender el daño que causa al público es el segundo.

En nuestros talleres exploramos cómo la proliferación de contenido falso en línea socava la confianza pública en la prensa y los cimientos de nuestra democracia, pero intentamos enfatizar las soluciones: ¡este problema no debe infundir desesperanza! En PEN America creemos que el acceso a información veraz es un pilar fundamental de la libertad de expresión que debe defenderse, y si no podemos erradicar la existencia de contenido falso, al menos podemos equiparnos con las herramientas necesarias para detectarlo y detenerlo cuando aparezca en nuestras publicaciones. Por lo tanto, tan importante como aprender sobre la desinformación es igualmente importante (¡o incluso más!) saber cómo combatir sus efectos erosivos.

¿Puede darnos un ejemplo de cómo la desinformación condujo a un mal resultado?

Creo que algunos de los ejemplos más obvios y tangibles del daño causado por la desinformación se encuentran en la abundancia de curas falsas para el coronavirus, como beber lejía. Pero también nos preocupa mucho el daño causado por la desinformación que pasa desapercibida. Por ejemplo, sabemos que actores maliciosos dirigieron la desinformación a los votantes negros en las elecciones de 2016 para disuadirlos de votar, y hemos visto tácticas similares contra los votantes latinos durante esta temporada electoral. El daño causado aquí es la desconfianza cuantificable sembrada en grandes poblaciones del electorado que, en última instancia, los disuadió de participar en la institución democrática del voto. Pero creo que podemos ir más allá: cada caso de desinformación es una gota más en el océano para una sociedad desconfiada; no se me ocurre un resultado peor que ese.

La desinformación no solo se encuentra en redes sociales, televisión, periódicos, etc., sino que a veces son nuestros propios familiares y amigos quienes la comparten. ¿Qué consejos les darías a nuestros lectores sobre cómo hablar con familiares y amigos que comparten desinformación?

Esta es la pregunta que recibimos constantemente en nuestros talleres, tanto que hemos creado algunos consejos útiles para conversar con nuestros seres queridos que contribuyen a su propagación. Así que, si crees que algo que tu amigo o familiar publicó o compartió en un mensaje grupal podría ser desinformación, intenta seguir estos pasos:

  • Intente verificar que el contenido sea engañoso o falso antes de interactuar: realice una búsqueda simple en Google o consulte un sitio web de verificación de datos.
  • Decide si comentar o no después de confirmar que el contenido que tu amigo o familiar compartió es engañoso o falso. Dependiendo del nivel de interacción que tenga la publicación, un mensaje privado puede ser más efectivo para reducir el daño, además de ser más compasivo, que una corrección pública.
  • Tenga en cuenta la perspectiva de la persona que compartió la historia y actúe con empatía y evite avergonzarla.
  • Evite la escalada proporcionando herramientas de verificación de datos y contando con una estrategia de salida. Recuerde que puede ser difícil para las personas aceptar correcciones y es difícil cambiar actitudes, por muy fundamentados que sean sus comentarios.
  • Sea un recurso para otros compartiendo consejos y guías y equipándose con habilidades de alfabetización mediática para reconocer la desinformación.

Vea la hoja de consejos completa de PEN America sobre cómo hablar con amigos y familiares que comparten información errónea en inglés aquí y en español aquí .

¿Qué recomiendas hacer a nuestros lectores para mantenerse mejor informados?

Existen innumerables estrategias que las personas pueden emplear para mantenerse alfabetizadas en medios y bien informadas como consumidores de noticias, así que aquí describiré solo algunas. Primero, siempre recomendamos tomar el control de su experiencia en línea revisando cómo y dónde consume información: considere la credibilidad de las fuentes a las que consulta y las plataformas que utiliza. Luego, sea consciente de sus reacciones emocionales a lo que ve en línea, ya que los medios de desinformación prosperan generando reacciones e interacciones, y comprométase a comprender lo que ve: ¿es un artículo de opinión? ¿Un anuncio? ¿Noticias de última hora? Y finalmente, antes de compartir, ¡siempre verifique los hechos! La clave para mantenerse mejor informado es consumir lo que ve en línea con una mirada constante y crítica, y diversificar sus fuentes.


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